martes, 11 de abril de 2017

Cuaresma astronómica

ayer, la Luna llena que marca la Semana Santa, quiso salir en compañía del planeta Júpiter.
De estar haciendo cálculos para una foto de esta conjunción a unos 500km, la cosa pasó a ser más comedida y se quedó en un mero registro a 5 metros a las puertas de casa. Es lo que tiene ser un pobre diablo… todo se vuelven tentaciones contenidas por los bajos presupuestos. Pero como mi lema es hacer de tripas corazón, siempre nos quedará un espacio en la tarjeta (SD) que compensa el agujero de la otra tarjeta magnética.
Lo que debería ser, una sesión fotográfica normal y en la más agradable soledad, desembocó en una charla astronómica con un grupo de vecinos que por allí se acercaron. Siempre he dicho que no soy un gran conocedor del cielo, pero con el paso de los años, hasta al más zoquete, se le van quedando ciertos conceptos en la mollera que son un buen recurso narrativo. La Luna llena en una conjunción tan vistosa, el espectacular flare de un satélite Iridium y una observación (solo fotográfica) de la Nebulosa de Orión, dieron pie a una amena charla que creó mucha curiosidad. Y la cosa parece que funcionó ––sin hablar de fútbol, política o el último cotilleo de Belén–– hasta el punto de que alguien quería apedrear alguna de esas farolas que nadie necesita y todos pagamos.  Una vecina se postró en su balcón hasta altas horas y otro se iría buscando ofertas astronómicas por el Wallapop. 
Joder, ¿cómo es posible que algo tan sencillo, barato, sano y didáctico como mirar al cielo pueda gustar tanto a la gente? y siendo así, ¿por qué cojones se quedan en sus casas papando la publicidad y lavados de cerebro de su cataplasma plasta?


La Astronomía, entre otras cosas, nos muestra que no solo de carnaza vive el hombre y qué mejor momento que aprovechar lo poco que queda de Cuaresma para salir a cielo raso; con o sin cura, la humildad está asegurada.

1 comentario:

  1. Me pasé dos horas sobre el puente, más una más después de el asunto, esperándola. Cuando el tema se aproximaba una gran acumulación de nubes bajas determinaron que su salida sería ya cuando más lata estaría; incluso estuve a punto de llamarte pero no lo hice ya que un señor con su hijo en bicicleta también se pararon a charlar conmigo. Hablamos de todo un poco y entretenidos se vino la luna encima de las nubes que antes rompieron por debajo su amanecer.
    Cuando mejor lo tenía y en el momento en que divisaba a una Cesna sobrevolar delante de ella, aparece un amigo montado en su burra de pedales y me dice: ¡Onvre! ¿Pero qué haces tú por aquí!...Y me jodió el disparo cruel y crucial del monoplano delante de Selenia...
    Bueno, como no hay mal que por bien no venga o al revés y como hacía meses que no lo veía aproveché para hablarle de aquella vieja bici de varillas que andaba buscando y llegamos a un acuerdo que para más adelante le traigo las fotos y llegamos a acuerdos...En fin, también las quiere...

    Y así, cuando recogía hizo acto de presencia Yúpiter __como decía aquel científico ruso__ y seguí tirando, esta vez con el trescientos...contra Persia...¿O eso fue cosa del paado? En fin, al tema que el paso de la antigüedad se parecía mucho a dónde yo estaba encaramado.
    En otras cosas y asuntos al menos no anduve mal y las experiencias siempre sirven para algo.
    Cuando llegué a casa, en la urbanización, unos chicos me preguntaban asuntos del universo próximo y les expliqué lo más sencillo, para no cansar, que teníamos delante y el porqué de los guiños de las estrellas y la fijeza de los errantes.

    Mundos paralelos es lo que pasa cuando sacas el telescopio a paseo...Eso, mundos para lelos; y tal yo sea de los primeros...

    Pues eso

    PD. Tengo material, pero qué hacer con ello si eso no es lo que buscaba. En algún momento habrá que sacarlo
    Vayámonos a Peralejos

    Salud y libertad :)´

    ResponderEliminar