lunes, 4 de julio de 2016

el lado oculto de As Catedrais

       Se realizan miles de fotos cada año a estas expectaculares formaciones de a Praia das Catedrais, pero muy pocas de ellas son hechas desde "mar adentro"; nocturnas mar adentro, muchas menos; nocturnas y panorámicas mar adentro, no he visto ninguna; nocturnas, panorámicas mar adentro y con airglow… creo que es la primera. 
Joder!!!! me dio cosa llamar al Guinnes, más que nada, por los controles de alcoholemia que hay por la zona.

        El reto está en eso. Darle un giro a las cosas para verlo todo desde una perspectiva diferente, aunque en mi caso el cristal siempre sea el mismo. Esa es una de mis grande motivaciones: buscar el más difícil todavía. 

       Como no tengo parapente, dron, nin can que me ladre… toca  exprimir la "cabeciña" para meterme en un nuevo berenjenal  a cada  sesión. Aunque rara vez los resultados merecen la pena, la búsqueda de terrenos "inexplorados" es muy satisfactoria a la vez que tremendamente didáctica. 

        En esta ocasión, el disparo los disparos pudieron salir caros, y es que como alguna otra vez ya he comentado, esta playa tiene unas mareas traicioneras y la oscuridad lo complica todo aún más.

––¡Vámonos ya papá!
––Non, que ainda hai tempo…

la baja mar se me hizo realmente corta y, sin previo aviso, el oleaje alcanzó la segunda sección del trípode.

––¡¡¡¡Caguuuundiola!!!!!! 

    Aunque no fueron exactamente esas mis palabras, cuando vi a mi padre sumergirse hasta el pecho una vez acabada la panorámica de tan solo 8 fotografías. Las primeras 8, no fueron válidas por las nubes y un "inquietante linternista nocturno" que parecía hacer señales a través del arco de roca como si de una Stargate se tratara.

    Aunque ahora nos riamos los dos al recordarlo, en esos momentos temí por su físico y el mío. Cuando tuvimos la cosa controlada, empecé a temer por mi equipo; que era el único de los tres que no sabría llegar a nado a tierra. Por experiencia se que las réflex, tampoco flotan en la mar salada.

       La cosa quedó en un susto y unos resultados que he esperado hasta hoy para publicarlos, junto al lado más popular de la playa. Ambas panorámicas fueron hechas esa misma noche de luminescencia atmosférica. 



      Me temo que será difícil volver a plantearme otra sesión allí este verano.

2 comentarios:

  1. ¿Esto supone algo más y aún estoy por descubrirlo?
    Ya lo hablaremos. Pero si la cara oculta de la luna no llegó hasta pasadas las primeras órbitas a su alrededor; la cara oculta de las catedrales está más allá de cualquier oratorio, arbotantes incluidos y de cualquier otro deambulatorio...
    Hace qué sé de estas tribulaciones nocturnas y temiendo por vuestras vidas, además de la mochila a la deriva, casi tanto como aquellos ilusos que en pleno medievo recorrían a pie la bahía del Monte Saint-Michel y perecían en el intento.

    Siempre hay un lado oculto en todo esto de las nocturnas y de los cielos precisos, pero es peor el más oscuro lado que se cierne desde la política; hombre en la luna primero y luminiscente después.

    ResponderEliminar
  2. El más difícil todavía siempre tiene recompensa.
    Me gusta mucho la fotografía del "lado oculto".
    Es bonito ver una perspectiva diferente en las fotos de una playa que me ha dado tan buenos recuerdos desde mi infancia.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar