miércoles, 18 de mayo de 2016

como una ola (tránsito de Mercurio)

era hora punta y para ir en busca del tránsito de Mercurio sobre el Sol, había que cruzar Madrid e íbamos con el tiempo justo.
       Sabiamente, mi mujer, había tomado los mandos del coche. Ella, mejor que nadie, sabe que me irrito cuando me tocan el pito, y la conducción madrileña ––último maricón–– me enerva de tal forma que siempre acabo por perder los estribos; los estrobos; y aveces el propio tolete; llegando en ocasiones a abandonar la embarcación con el remo suelto a diestro y siniestro. Aunque me considero una persona tranquila, el tráfico denso de la capital me transforma. No solo porque ya no exísta cortesía en su conducción, es básicamente por la cantidad de cagaprisas al volante. Esos que te pitan en los semáforos cuando el muñequito de peatones ha pasado a rojo y tu no has salido con reprís quemando rueda, que encima se meten con mi madre arrastrando las jotas sin ser mañicos. 
        Soy muy pacífico, pero con mi madre no te metas porque te arrrrranco la cabeza!!!! …¡¡¡¡GGGGGIL Y POLLAS!!!!! QUE ERES UN GILIPOLLAS… SIII TUUU… PAYASO.
––EHHH!!!… que se ha puesto verde. 
––Papáaa… ese al que has insultado, es el padre de un compañero del cole…
––¡Vaya!… espero que no me haya conocido.

       La cosa fue que al llegar, mi idea no funcionó por las nubes y la falta de profundidad de campo que, increiblemete, a otros no parece afectar en sus telescopios consiguiendo fotos perfectamente nítidas desde los 10 metros ¿¿???. Aunque pude captar una meiga en el limbo mientras hablaba calé, entre efluvios de vino de crianza, con un aficionado. 

¡¡Qué estampa!!! 
       Allí, en medio de la carretera buscando el punto exacto mientras procuraba que el telescopio no se fuera al suelo. Entre dos coches, más los que pasaban por delante y toda la solanera, sumada a aquel aliento de brisa de vendimia en mi cogote; densa y profunda conversación espacio temporal. Así no hay quien enfoque ¡Me cago en mi estampa!!!!
       Pero como de toda experiencia siempre hay que sacar algo de provecho, me quedo con dos frases magistrales, que en su momento no pude asimilar por el propio nerviosismo de la foto:
1. Perdóname si molesto porque he bebido algo.
2. Para atravesar los confines del espacio, necesitaríamos surfear una ola en el tiempo


      La primera era obvia, hasta el alquitrán lo notó, pero la segunda me dejó seco… su puta madre (aunque me suena a apropiación indebida de Gravity)


      Y así,  compartiendo asiento trasero con el perro mientras tararareaba ese gran tema de Rocio Jurado, volvimos a casa. No sin antes fotografiar, sacando cabeza y cámara por la ventanilla, un unicornio con alas o un pegaso con cuerno en busca de un hermoso arco iris. Y es que, acostumbrado a la noche, a plena luz del día todo se vuelve muy extraño.

2 comentarios:

  1. Un Pegásolo paraesnifando una de las mil rayas do arco da vella y una méigola a caballo de su estela; ambos están en cada fotografía...Formidables.

    ¿Qué te vende últimamente el del estanco, picadura o caldo de gallina?
    Ser o no ser, tal vez pensaba Romeu
    Entón, deica

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  2. Hola Dani,
    Ando buscando un refractor de 80 y he leído tu review del longperng.quería saber si aún lo sigues recomendando y si este es el que usas para tus estupendas fotos. Muchas gracias y saludos, mirindas

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