jueves, 27 de agosto de 2015

verano azul

una vez más las nubes se han encargado de reventarme muchos de los planes que llevaba…muchos.

         A Mariña es un eterno episodio final de Verano Azul, un final de verano continuo con banda sonora del cansino y plagiador Dúo Dinámico resonando en tu cabeza.  Con la salvedad que el bañador fardapollas del padre de Javi, es sustituido por pantalón de pana y chaqueta de lana. Aquí el Chanquete no muere por no dar la talla y si lo hace, la Xunta te mete un puro que te cagas… excepto si eres de Madrid que puedes ser todo lo furtivo que quieras hasta niveles rodrigorratorianos.

         Julia emigró allá por los 80 (ahora expone en el MoMA)y Pancho se dedica a las reformas, ahora tiene un tabique nasal de pladur.
          Tito quedó tercero en el ironman de Haway, Quique abrió una sauna en Chueca y Piraña denunció a Corporación Dermoestética por el balón que le pusieron que ahora no se lo quieren sacar.
           Bea se casó con un concejal de urbanismo al que imputaron en no se que movida y el bueno de Javi perdió la herencia en unas preferentes.
           Quizás la más lumbreras fue Desi, que se sacó tres carreras, 4 idiomas y un master de universo para acabar currando media jornada en un todo cien regentado por chinos de Asia… y es que la vida es amargamente puta, pero cerca del mar siempre se hace más salada.

1 comentario:

  1. Como si de una revista de las semanales se tratase del corazón razonablemente se produce un antes y un después imposible de predecir incluso para las(los) más previsora(e)s...¿Pero quién vive eternamente? Ninguna pensión lo soportaría y mar alguno no dejase de crecer ante este cambio climático aderezado por los ratos que muchos, a costa de otros, van viviendo y no sólo en la costa si no, también, en el centro mesetario.
    Como un altiplano, colina o cerro urbano desde donde divisar las mareas vivas galaicas que ahora viajan por encima de los lomos de santos y patronos a los que me uno con la misma prontitud con que es capaz de alcanzar la condenada pleamar y llegar a dejar a un astrofotógrafo aislado por estar absorto disparando al aire y matando estrellas con la cámara... Si no fuera por el ayudante te hubieras visto en mayor aprieto... :)))´
    Quién a buena roca se arrima buena herida le propicia y a mí me parieron en una alfándega cercana.

    ¿Quién si no es capaz de lograr sonrojar al mar y transmitir verdor...cinguido...a los benignos astros, o sólo el valeroso chan?

    Me sé de uno y a naide señalo

    Unha aperta

    PD:
    [Retomemos todo el proyecto, pongámoslo en claro y llevémoslo adelante. Pienso que es un buen momento...Habrá que dedicar mucho tiempo. Sea de una vez.¿Por dónde empezamos? Es hora]

    ResponderEliminar