lunes, 1 de junio de 2015

no tienes glamour

fue la conclusión que sacamos de una profunda charla que tuve con un buen amigo hace unos días y lleva mucha razón.
Mi forma de ser en general es poco glamurosa y tampoco suelo "adornar" mi trabajo con tecnicismos o dificultades inexistentes. Encarecer el producto nunca se me ha dado bien, quizás porque no me siento bien engañando a la gente y eso con los tiempos que corren es un verdadero problema y mucho más si te dedicas a una profesión de vagos como puede ser la pintura o fotografía artística. Aunque eso con el paso de los años lo he ido aceptando, lo que me sigue reventando las pelotas pareciendo injusto es cuando te tratan de idiota por ayudar a alguien desinteresadamente.
He llegado a la conclusión de que somos tan sumamente imbéciles que solo sabemos valorar lo que nos cuesta dinero, cuanto más mejor, siguiendo esa premisa de: Lo bueno, si caro, dos veces bueno…

Esta foto fue hecha en uno e mis viajes a Aconcagua o algo así. Estuve esperando unas 5 horas a que las aguas de aquel pantano infestado de caimanes se calmaran para poder conseguir ese reflejo de la Vía Láctea mientras los mosquitos me devoraban. Aproveché el paso de tres satélites perfectamente catalogados para disparar e iluminar la estancia con una linterna de 500 pavos o algo así.
El procesado lo ha hecho una empresa alemana utilizando tres de los últimos softwares para Astrofotografía y eso que parece ruído y falta de definición, es un filtro especial para emular el grano de la película analogía y conseguir una textura más vintage porque la cámara que tengo es la puta hostia tirando a ISOS altos.

Mola… pero no me convence todo este rollo para describir una simple meada. No te creas nada de lo que oigas ni leas y de lo que veas… tampoco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario