sábado, 2 de mayo de 2015

amores imposibles

Ya están de nuevo aquí las amapolas.
Si nos acostamos sobre el campo podremos ver, en las noches de Luna,  como sus delicados pétalos se encienden a contra luz como queriendo conquistar con su brillo a alguna gigante roja. Si la noche es tranquila, sin viento, hasta es posible fotografiarlas sin que el movimiento las desdibuje en una larga exposición.
Arturo, un vecino cercano, las observa como cada primavera desde todo lo alto. Brillando con todo su esplendor para las más guapas, como si de un cortejo se tratara. Pero esto es solo una ilusión, un amor imposible separado por 37 años luz… 
Así que el bueno de Arturo se estará haciendo ilusiones con cualquier amapola del 78 posiblemente prensada en alguna hoja del diario "El Caso" (en el mejor de los casos), mientras que las flores de ayer sin saberlo hacen sus mejores postureos a un holograma que ya no existe.
La vida es jodidamente puta, lo que te hace soportarla es ver que siempre hay alguien peor… fijaos en Antares.

1 comentario:

  1. ...Y a mí me parece que este asunto tiene que ver con la manteca que se extrae de éstas o el polen que las abejas noctámbulas almacenan...Y Arturo -farto- siempre tan duro
    Qué bueno
    Aunque bien mirado, esos rojos y transparencias se tornan soles de aquel del bigotillo y del brazo alevado, más o menos.
    [Estuviste de años, pues entonces felices por los primeros de abril]
    Salú e livertá

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