lunes, 19 de enero de 2015

Estelas humeantes

eran las 19:30 y el Comandante llegó puntual.
         Cargaríamos la bodega de la terranave interestatal con los aparejos, trajes y algunos víveres regados con café soluble y refresco de cola negra.
         Los cielos estaban encapotados en nuestro planeta central de luz, pero allá donde nos dirigíamos las previsiones eran buenas para nuestra misión; registrar el cometa C/2014 Q2 mediante sofisticados tamices de luz marca Nipon.
         El viaje era largo, pero solo lo justo para huir de nuestro lumínico planeta y tener un mayor porcentaje de éxito. Pararíamos antes a repostar en una de las estaciones para luego alcanzar la velocidad de crucero, sin llegar nunca a velocidad absurda(mente) penada por ley. 
          Poco antes de llegar a nuestras coordenadas pudimos observar los últimos exoplanetas habitados y unas curiosas luminarias con estela pero que para nada se trataba del cometa. Sin saber si aquellos tipos de vida eran amistosos el Comandante en un ataque antropológico, quién sabe si motivado por aquella extraña radio-acción o el delicioso y humeante olor a pan-Z, decidió detenerse a preguntar.
           Cuando conversaba pude ver en sus ojos un brillo ancestral que por un momento me hizo temer por la misión... era el fuego, algo que debemos llevar grabado a fuego en nuestro propio ADN. Tuve que disuadirlo para poder proseguir, librarlo de aquellos cantos de sirena a la brasa conmemorativos al S. Antonio y hasta el amanecer. Es posible que si no fuera de esa forma, otras sirenas nos parasen por acceder a aquellas invitaciones de insanos brebajes que dañarían nuestros hígados. 
He de reconocer que personalmente por un momento tuve mis dudas, pero la misión era la misión.

Logramos nuestro objetivo y, 

ya de regreso por otra órbita con cierta alevosía, acabaríamos atraídos por la potente gravedad del planeta Q-erva... lo grave sería cuando nos informaron de que ya no había ni pan ni Mazinger-Z.


      Agradecidos a este pueblo de Cuerva y sus amables gentes por tan cálido recibimiento en su celebración de las fiestas de S. Antonio. Así como indicarle al Comandante bd:D´que sin lugar a dudas su vocación fotográfica sea la del reportaje y/o documental… algo para lo que no todos valemos. 

2 comentarios:

  1. Me encanta tu blog de astrofotografia y otros pensamientos, te invito a ver el mio que pronto cambiara a otra imagen y dominio.https://zitrivi.wordpress.com/

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  2. Rocambolesca epopeya la tuya que como en Cañaveral más parece historia de real ficción que verdadero viaje. Pues si ocurrió como dices es que la realidad la supera. Si por Comandante lo tenemos será por la boina Redondela que no por instrucción pues para eso está el Mayor quien posee conocimientos y la voz cantante.
    En la próxima pongo rumbo al sol.
    [¿Lo del blanco y negro es por la noche oscura? Molan.
    A punto estuve de poner la de Calos III así]
    Nos vemos con calma.
    BreveSaludoS

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