viernes, 29 de agosto de 2014

viaje en espacio y tiempo


   Hace un par de noches por fin me dispuse a estrenar, a fondo, el regalo que los reyes magos me trajeron por haberme portado bien: una montura azimutal GOTO. 
   Sí, me tomo la vida con calma cuando se trata de hacerle frente a un engendro electrónico y computerizado ya que siento un pánico atroz cuando se trata de afrontar un MENU de configuración. 
  Soy muy paquete, hasta el punto de que algo tan simple como el cambio en la barra de Google, de esta pasada noche, a mi me pone al borde del colapso.
 Pero también soy consciente de que hay que dar paso a la tecnología y a su evolución (cambiante por minutos) porque nos facilita la vida de formas inimaginables… siempre que estemos con el software actualizado, libres de virus, con cobertura, las baterías bien cargadas y sobre todo sepamos usarlo. De otra forma (casi siempre) cualquier aparato electrónico no sirve para nada, simplemente se convierte en basura para reciclar su coltan y que luego te lo revendan como un 6.0 siempre más ligero que el anterior.

   En este caso en concreto un error tan "nimio" como meter las coordenadas terrestres al revés me trasladó de los montes de Toledo a la costa de Kenia… todo estaba invertido, ninguna estrella cuadraba, hasta el punto que pensé que había colocado el telescopio del lado contrario. En fin, prefiero ahorrar detalles porque uno también tiene su orgullo… sobre todo cuando recibes la visita del coche patrulla de la Guardia Civil y tienes que recomponerte de tu estado de nervios para dártelas de Astrónomo… -Buenas noches agentes… pues aquí, disfrutando de este cielo estrellado.
    Que precaria llega a ser a veces la especie humana… pero, lo dicho, estar rodeado de tecnología lo disimula un montón.

    Solventado el problema y de vuelta de mi viaje a África, podría ahora viajar en el tiempo y descubrir con agrado que el juguete se comportó bastante bien para alguien que no había lidiado nunca con monturas motorizadas de ningún tipo.

 Galaxia de Andrómeda,
 hace 2,5 millones de años…
 cuando el mono dejó de ser persona para convertirse en hombre.


Nebulosa de Orión hace 1.344 años.



Las Pléyades hace 450 años. 
Desde allí y con un buen telescopio, 
sería posible observar la muerte de Miguel Angel Buonarroti


2 comentarios:

  1. Que calidad y que color! Parece como si Andrómeda estuviera delante de las estrellas y no al reves!
    Y pensar que cada puntito es una estrella con sus respectivos posibles planetas...
    De nuevo te has superado.

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