jueves, 21 de agosto de 2014

la rana que me salió sapo


      Paseaba con miedo de que me volviera a picar una Araña Lobo, que me dejó la mano como un pan, cuando vi brillar algo a lo lejos y no era una lata de Red Bull...

-Buenas noches señora Rana... ¿le importaría dar un saltito hacia atrás para que la composición me quedase más equilibrada?
-¿Qué has fumado perroflauta?¿No ves que soy un sapo? ¡muévete tu! yo ya hago bastante con estar quieto -me respondió de muy malas formas.
-perdone, no he querido ofenderle- respondí mientras desmontaba la cámara del trípode para acomodarla sobre aquel suave lecho de cantos rodados. 

le haría alguna más, incluso en vertical, pero la muy desgraciada empezó a cerrar los ojos.
-Muchas gracias y hasta luego señora rana...
-Ojalá te quedes sin baterías, cabrón. 
Y así fue.

1 comentario:

  1. É evidente cos príncipes herdeiros da noite dan o pego ata de día.
    Ese diálogo foi produto das sustancias que, ao collelo, depositáronse nos teus dedos e ao lear un novo pitillo fóronse adherindo ao papel. Logo, xa se sabe, confundir os batracios e ver dragóns todo é escomezar.
    Unha daguerre fantástica e con resultados alucinantes, e non o digo por dicir.... jeje.
    Seica entón obrouse o feitizo; ou foi meigallo?
    Deica entón, mestre.

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