lunes, 10 de marzo de 2014

fotografiar no es pintar


Hace unos días Manuel Plaza Trenado, un pintor de los de lienzo, pintura y pincel, me solicitaba permiso para usar una de mis fotografías como referencia e inspiración para trabajar en uno de sus cuadros. 
Ya es difícil con los tiempos que corren que un comentario me sorprenda, pero la humildad de esta solicitud de permiso verdaderamente me ha conmovido.

Hacer una foto salvo raras excepciones (y se bien de lo que hablo), no conlleva el mismo trabajo y preparación que pintar un cuadro figurativo.  Por eso adoro la fotografía ya que me permite con un mínimo esfuerzo mostrar paisajes, escenas o momentos que con la pintura me serían imposibles de plasmar o implicarían de un mayor esfuerzo y tiempo que la mayoría de las veces prefiero dejar en la recámara para usarlo ganándome la vida con el.
Para mi fotografiar es una liberación a mi verdadero trabajo que es la pintura, una pintura  que he prostituido en pro de mantener a mi familia y a mi. Porque para pintar de verdad se requiere abandonarlo todo para entregarte a un lienzo en cuerpo y alma lo que puede conllevar a una infelicidad y frustración plena ... y si no es así, es posible que engañes a todo el mundo pero en el fondo sabrás que nunca habrás pintado. Yo nunca he pintado, aunque le anduve muy cerca y huelga decir que la satisfacción de crear una obra con tus propias manos dista mucho de la de capturar con una cámara ese "instante decisivo".

Es posible que me cree más de una enemistad con lo que voy a decir; FOTOGRAFIAR NO ES PINTAR. Cualquier pintor puede ser fotógrafo ya que solo requiere aprender la técnica: Solventada esta, el ojo del pintor sabrá esperar la luz, encuadrar y capturar la escena que pretenda correctamente, con más o menos destreza. Pero la mayoría de los fotógrafos nunca llegarán a ser pintores ni sabrán enfrentarse a un lienzo en blanco a pesar de que muchos dominen a la perfección la técnica pictórica del photoshopeo. 
No digo que no existan grandes genios y artistas de la fotografía, muchos de ellos a expensas del laboratorio o positivador de turno que les positivaba (magistralmente) sus fotografías. Hoy la cosa se limita a buenos sensores, softwares y una correcta impresión digital. Tampoco digo que la fotografía, la verdadera fotografía, no sea arte. Pero hoy por hoy y en esta efervescencia CMOS y rango dinámico, da la impresión de que cualquiera es un artista renacentista con su puto efecto dragan en los retratos o un HDR de los de cielos plomizos pero sin halos. Preocupa más el ruido atenuado de la imagen que lo que intentas transmitir con ella... porque recuerdo que la fotografía en el amplio sentido de la palabra, es contar historias y transmitir sensaciones. Algo que hemos (me incluyo) olvidado por completo... y que conste que lo mío es frikISSmo y no fotografía la mayoría de las veces. No quiero decir con ello que no le pongo pasión a la cosa, no conozco otra forma de hacerlo si quieres conseguir algo.
Pero enfrentarte a un lienzo en blanco, por tópico que suene la cosa, es realmente difícil y de una absorción mental que al menos yo no requiero de psicotrópicos.

Un último apunte; cuando vendes una fotografía la alegría te embarga (a pesar de los irrisorios precios en que la valoren) siempre puedes hacer las copias que quieras de esa misma, colgarla en el salón o volverla a vender una y otra vez (si no has sido tan gilipollas como para firmar un contrato de exclusividad). Porque a estas alturas, aquellos actos de quema de negativos para garantizar la obra única, ya no tienen mucha razón de ser... ¿qué hacemos ahora? ¿dar unos martillazos a las tarjetas SD? o ¿vaciar le disco duro ante notario?
Cuando vendes un cuadro, estas vendiendo parte de ti, algo único Y aunque en el fondo te alegras (la pela es la pela), el vacío que se siente al desprenderte de el solo lo conoce aquel que haya pintado alguna vez.

Este mural con el que ilustro la entrada, es un trabajo a pincel y aerógrafo. 
Falta un trozo (80 cm) por la parte izquierda donde aparecen las 4 torres. Como casi todo lo que tengo es un trabajo sin terminar al que le dediqué un día y medio. Partiendo de una fotografía panorámica que me llevó 3 minutos hacer (fotos y ensamblaje con photoshop). No hay proyección ni plantillaje y me encantaría poder seguir trabajando en el durante tres o cuatro años, pero los que no somos artistas como Antonio López necesitamos comer, que ya es jodido hacerlo de esto... y a otra cosa mariposa :D

Manuel, tienes todo mi permiso para usar cualquiera de mis fotografías para tu obra.

2 comentarios:

  1. Cuando habla Ungenio (que no Eugenio, aunque es lo mismo no es igual), se pre(a)sienta humildad en sus sabias palabras pues sólo quién de sí mismo es seguro sabe depositar de su esfuerzo la confianza como lo hace un maestro sobre sus alumnos.
    Nada mejor relatado pues, todas las filosofías o modos de vida lo recogen, quien de la constancia y trabajo obtiene su fruto es capaz de compartirlo si éste requiere fin sin lucro...
    Ahí le quise ver, maestro, que en esas razones y no viceversa se encuentra el artista siendo fotógrafo en su calidad más sensible y no al revés; aunque excepciones siempre pudieran haber. Mas me preocupa que diga vuesa merced que no se tiene por pintor y sí daguerrotista cuando aquellos que lo conocemos sobradamente reconocemos que eres del hombre renacentista compendio; a saber: Bocetista, dibujante, pintor, muralista, escultor, inventor, fotógrafo, mecánico, detallista, y un largo buen etcétera en el que no entro por pertenecer al ámbito más familiar y privado…

    Y si por Aluche comes, mejor vas Albuche...
    Cuánto me alegro y no imaginas tanto.

    Xa falaremos con máis calmo seica ando con tempo
    Saudade, Ceibedade e Esquilmo no firmamento inobservabel
    Deica entón :|´

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  2. Dani ya he terminado el cuadro de la vista de la Luna y San Francisco. Lo he subido a mi perfil de face. No se como hacertela llegar. Gracias de nuevo. Manolo Plaza.

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