sábado, 28 de septiembre de 2013

Los Montes Apeninos de la Luna


     El orto (asquerosa palabra para algo tan bello) y ocaso (peor aseguradora) de Luna son mágicos. Buscar ese contacto de nuestro satélite con el horizonte es una de las fotos que más me incita y que suele sorprender a la mayoría de la gente, jugar a unir el cielo con la Tierra es realmente divertido pero que requiere un poco de técnica y sobre todo experiencia. Cuando puedes utilizar focales largas, las gigantescas dimensiones que adquiere la Luna sobre el horizonte lejano, son dignas del mejor montajista fotoshopero, pero a diferencia de estos... cuando te dedicas a hacer fotos reales, te encuentras con que la atmósfera te la juega o simplemente que tus cálculos han fallado. Es cuando te quedas sin foto, o lo que esperabas no ha sucedido como lo que esperabas  y te marchas con la esperanza de esperar a que llegue el momento esperado... la historia de mi vida, una puta desesperación. 

    Cual Marco seguiré en una carrera de los Apeninos a los Andes en busca de esa Luna Hechicera... ¿o era su madre? 

     Por cierto Los Montes Apeninos lunares, son esas formaciones que brillan tanto cerca del centro al encontrarse en el "terminador"; una cordillera de 600 km con picos de hasta 5000 metros de altura. Unas medidas un tanto redondas que me hacen pensar que el topógrafo (fotografo de topos) no estaba mucho por la labor y no seré yo el que vuelva a medirlos... me llegó con lo de la Pedriza.

   A medida que la Luna fue subiendo, fue perdiendo su color rojo refraccionario, se colocó unas gafas de sol y me hizo una mueca con su boca como llamándome algo... así que me fui.

1 comentario:

  1. Menudo pepino de edificio hay ahí... :)))´
    [Las fotos, geniales.
    ¿Luna con mostacho y melena?]

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