lunes, 6 de mayo de 2013

verde que te quiero ver verde. Las Majadas (Cuenca)


    En compañía del amigo Beato, alguien demasiado pateo* a pesar de lo que su nombre indique, nos fuimos a Cuenca. No confundir "ir" con "mirar" a Cuenca. Aquí una aplicación pensada para este menester.

[pateo* : que niega la existencia de dios con los pies y a patadas]

    La zona conocida como Los Callejones de Las Majadas es una Ciudad Encantada, más si cabe que la original ya que me encanta que la entrada sea gratuita y sobre todo que puedas disfrutar de su noche, oscura donde las haya.

     Los más de 200 km que la separan de Madrid, hacen pensarte dos veces el viajecito ya que es frustrante llegar con todo el cielo encapotado como así nos sucedió a pesar de las buenas predicciones de los diferentes chamanes de la red metereológica.
Mirador Tío Cogote (Majadas- Cuenca), donde se aprecia
el resplandor naranja de las luces de Madrid (a 200km)
la zona verdosa procedente de la Central Nuclear de Trujillo
    Aunque la cosa mejoró entorno a las 3:00 de la madrugada, nos hizo perder un tiempo muy valioso pero que aprovechamos resignadamente para fotografiar el verde de cielo radiactivo de la central nuclear de Trillo. A su vez también pudimos calcular el límite horizontal de los acantilados del Mirador del Tío Cogote ( a 1.5 km de los Callejones) y es que en una de estas cualquier día me hago inmortal. La noche te confunde y cuando quieres iluminar de cierta forma, el ímpetu artístico te hace perder la percepción de la 3ª dimensión. Dicho en palabras más técnicas: te metes unas hostias de aúpa si no conoces el terreno porque aveces pisas en falso. El problema en este caso, es que el pisar en falso supondría un vuelo a plomo de unos 40 metros... no pudimos ver el fondo.

    Encaramados como dos buitres leonados a uno de los salientes, comenzamos la verdadera sesión. La Vía Láctea, se estaba desperezando y aunque las luces naranjas de Cuenca se hacen notables la visión era fantástica. Había hecho ya un par de panorámicas y 
ya casi dispuestos para volver a los Callejones me dio por hacer una última foto, cuando un rapidísimo bólido cruzó el cielo de Este a Oeste un segundo antes de cerrarse el obturador de mi cámara. La velocidad y estela verde a su paso fue impresionante. Beato había cerrado el obturador un instante antes y no pudo registrarlo a pesar de estar con el 8mm que tiene mucho más campo visual que el 14mm con el que yo estaba trabajando.  Nos queda el recuerdo sobre todo del grito WAAAUUUUU!!!!!  al unísono, que se debió oír a varias leguas.

    De vuelta a los callejones, una roja Luna menguante saliendo entre los pinos, nos hizo temer por la sesión y apuramos el paso.
    Ya entre monolitos de rocas calizas la cosa se puso interesante, pero el síndrome de Stendhal hizo de nuevo su aparición... las posibilidades son infinitas aunque de un difícil encuadre debido a la proximidad de tantos elementos con muy poca separación.

    Se hizo lo que se pudo, pero habrá que repetir esa localización y su magnífico cielo, que a pesar de la luz de una Luna a un 15% era capaz de seguir mostrando la Vía Láctea sin apenas inmutarse. Solo la llegada del crepúsculo tuvo la fuerza suficiente para borrar su brillo y despertarnos del encantador sueño para nuestro regreso a la urbe. 
    A pesar de todos los contratiempos tuvimos suerte, como el pequeño gamo que cruzó la carretera cual bólido la Vía Láctea; se libró de la metamorfosis de convertirse en un gamo vela... otros, tiempo atrás, tuvieron peor suerte.


5 comentarios:

  1. Nadie mejor que tú para contarlo, nunca mejor dicho, yo no podría. Así es, pura ironía que referencia mi seudónimo como aquellos Beatos que relatando con dibujos llenaban libros de epopeyas, de horas y de otras cosas. Ahí es de donde tomé hace ya muchos años la determinación de seguir la senda de aquellos grandes dibujantes que nos precedieron y aunque no tenga la perfección de ellos, al menos lo intento:
    [http://bdouzaldarrudaceibeilustrados.blogspot.com.es/2012/05/en-canaima-acontecieron-los-hechos-que.html]
    Ayer, antes de la medianoche escribía pero un díscolo dedo pulsó inadecuadamente alguna tecla y todo lo escrito se fue al sumidero del oscuro limbo de unos y ceros. Son cosas tan espontáneas como esa luz ligera, sorprendente y fugaz que nos recorrió, en apariencia cercana, sobre nuestras cabezas que con nuestra duración exclamativa a grito pelado se me hizo eterna; aún la retengo en la memoria como al fallecer en su recorrido hacia las "Tetas de Viana" parecía que se encendía más su cabeza. Rápida impresión comparándola con la cabeza de un mixto al rascarse contra su caja y desprender el fogonazo que la despierta a la vida y la mata al instante. Una pena que mi cámara se hubiera apagado en ese momento, otro búho nos hubiera cantado.
    Agradecí mucho que al regreso, pasado Cuenca, te pusieras al mando del "haiga" y disfrutar, como copiloto de tu conducción suave; estaba destrozado y los madrugones semanales me producen un efecto que se prolonga más allá del viernes.
    Repetiremos el lugar, o allá donde digas, aunque las próximas propongo salgamos antes para tomarnos un tiempo en reconocer los lugares y saber donde poner nuestros pies a los bordes de los farallones calizos o entre los lapiaces y diaclasas que como fantasmagóricos abismos muchas veces nos encontramos.
    El verde radiactivo, a lo Homer, de esa central es una buena idea para alcanzarla desde los planaltos próximos a sus torres; en la próxima.
    Las fotos que me enviaste son espectaculares y ese Apod es sensacional, aunque nada que tú no puedas realizar. La noche dio para mucho, después de 480 kilómetros de carretera...y manta.
    Unha aperta longa coma sempre.
    B.Darzádegos

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  2. Excelente trabajo, Dani.
    El lugar es genial y mucho mérito tan lejos de casa y pasando la noche en vela. Pero valió la pena por el resultado y por el síndrome de Stendhal que dices que sentisteis a menudo. La verdad es que por las imágenes, tuvo que ser muy fuerte ese síndrome, y debió costar lo suyo dejar de mirar para ponerse a colocar trípodes, encuadrar y todos los etcéteras. La foto que salió con la Luna colándose entre los pedruscos, espectacular, y las demás no se quedan atrás.
    Bonita aventura y muy productiva.

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  3. Y yo, toda emocionado con mi puñado de estrellas... aayyy!!!

    Mola, mola que te inclinasssss...

    :)))

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    1. Ei, Merce, y lo bien que nos lo pasamos; aunque con mucho sueño.
      Eso puede ser porque esa zona está muy contaminada de luz.
      dl*MR

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