miércoles, 19 de diciembre de 2012

la exposición más larga (solarigrafía)



   Una foto de 6 meses de exposición, suena realmente interesante para los que somos de obturador inquieto.
No he podido esperar hasta el 21de diciembre, que es realmente el solsticio de invierno. No obstante poco podría aportarme en la foto el día más corto del año, si éste esta nublado. Así que presa de los nervios  decidí abrir estas dos latas cámaras  para ver que había sucedido en su interior durante todo este tiempo (desde el 20 de junio).

   La primera en abrir fue la lata de refresco energético "toro comunista"  y me decepcionó un poco la falta de contraste de la imagen que he intentando solventar con el procesado digital. Así como esas manchas que no se a que son debidas. La falta de definición es también muy evidente.



     La segunda lata de disolvente de 1 litro, aunque tampoco tiene demasiada definición, me emocionó realmente al ver la gran cantidad de detalles en las sombras y es que un formato grande... es siempre un formato grande. Me sorprende ver registrado, con un toque fantasmagórico, ese coche claro de primer plano. Ya que la estancia ahí no duraría más de dos o tres días, aunque ese mismo lugar haya sido ocupado por otros vehículos a lo largo de estos 6 meses. 


   Conclusiones: 
   Creo que la marca y contraste del papel es fundamental para obtener buenos resultados y ha sido un fallo enorme no anotar las que he utilizado. 
   El estenope/o también juega un papel fundamental ya que hacer un bujero redondo no es cosa de risa.
   El primer día de exposición, también me parece fundamental ya que es cuando las sombras quedarán registradas.         Con el papel fotosensible ocurre algo similar que con la piel humana; Cuando tomamos el sol estando muy blanquitos, nos quemamos más rápido que cuando ya estamos curtidos. Así es que el papel todavía virgen tendrá una mayor sensibilidad que irá perdiendo a medida que la imagen se vaya registrando en su superficie. De ahí que al sacar la imagen expuesta de la lata, aunque se haga a plena luz, ésta no se degrada hasta pasadas unas horas.



6 comentarios:

  1. Fantástico! Muchos días de Sol tuviste, no?

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  2. Estupendos resultados !! enhorabuena
    Jesús & Pepa

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  3. A todas luces es interesantísimo y me parece una imagen donde podríamos decir aquello de que el papel que juegas en esta vida es de memoria y no aprendido. El papel retiene y en sí detiene instantes de mayor o menor luz según disponga el ángulo que por instantes le haya tocado de gran cantidad de radiación lumínica. Creo que me apunto a tus clases magistrales de puro empirismo en donde lo que se descompone durante ese tiempo no sólo es la luz que impregna, sino que es un papel que soporta inclemencias y altibajos de temperaturas.
    Fantasmagóricas y fantásticas pues en ellas que ha quedado trazado el tiempo con sus inconstancias constantes, con una línea que mantiene las diferentes variaciones del sol en su recorrido.
    Salud y Libertad.
    Deica

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  4. Muchas gracias por vuestros comentarios.
    Sí se puede observar lo poco nublado y seco que ha sido este semestre en Madrid.
    Lo fascinante de esta técnica es lo sencillo y económico que resulta, aportando resultados e información climatológica que de cualquier otra forma requeriría de un arduo trabajo de seguimiento diario. En este caso no lo he realizado todo lo bien que se debiera, pero si fuese así, los trazos solares se podrían contar y saber si el 7 de septiembre estuvo o no nublado a las 3 de la tarde.
    Sin mencionar el toque artístico y romántico de capturar en una sola imagen el paso de 6 meses... la de veces que habré pasado por ahí delante para ir al estanco :)

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