viernes, 16 de marzo de 2012

sucedió hace un año


Una vez más corría con mi cámara y telescopio por las calles de Madrid. Era la Super Luna de Marzo (2011) y aunque ya había logrado unas fotos el día anterior en su plenilunio, ahora me disponía a buscar el cruce de un avión. 
Llegué a la parte más baja del parque de enfrente y allí planté mi teles esquivando farolas y los carteles luminosos de un karting. Sabía que la Luna se elevaría pronto dejándome sin posibilidades de pescar algún avión despegando de Barajas. 
Noté a mi espalda que una figura se movía entre árboles y  con una tímida voz me preguntó si podría acercarse.
Era una chica.
-¿Que haces?- me preguntó.
-Espero a que un avión cruce por delante de la Luna y fotografiarlo- le contesté sin sacar el ojo del ocular. Más que nada por vergüenza.
-Es fantástico!...-Aquí ya me empezó a descolocar la cosa... pero añadió.
-Yo es que salgo también por la noche para abrazar árboles...la gente que me ve dice que estoy loca, pero a mi me da igual. 
Trataba de asimilar aquellas palabras para dar una respuesta coherente, cuando vi cruzarse algo y disparé la cámara. La chica lo debió de interpretar como una evasiva y dijo:
- Me voy, perdona que te haya molestado.
-no mujer, es que creo que he conseguido la foto.
Así fue y se la mostré en la pantalla. Pareció gustarle y comprender ahora el motivo de porque estaba allí. 
Yo a día de hoy sigo sin entender el suyo, pero he de decir que se me ha pasado más de una vez por la cabeza abrazar un árbol y experimentar que se siente. A lo más que he llegado es a darle a un pino con el coche en una de esas nocturnas sin luces.

...bueno...ahora que recuerdo, cuando era más niño tuve una extraña simbiosis con una acacia pero eso lo contaré otro día.
El avión no estaba despegando del aeropuerto de Barajas,
tuve la suerte de congelar otra ruta sin escala en Madrid

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