jueves, 10 de febrero de 2011

no me gustan los caballos


sería de imbéciles decir que el caballo es un animal feo.
Su elegancia y fisionomía le han hecho estar en el punto de mira de todo pintor y/o escultor que se precie. Su complejidad de movimientos y musculatura, hacen que sea una delicia el dibujarlo y con cada nuevo trabajo siempre aprendo algo de este cuadrúpedo. Me ha sorprendido el asistir a una competición de salto y descubrir la personalidad de cada animal y la complejidad del mundo de la hípica. Dejando a un lado el físico, su forma de saltar, trotar, galopar... varía, creo yo, que en parte influenciada por el jinete o amazona. Algo muy bello y que recomiendo a todo el mundo.
Pero cojones, no entiendo como un animal que podría nokear a Hulk Hogan y Mike Tyson de una sola coz, se asuste de una mariposa o del pedo de un mosquito. Emprendiendo una huida "desvocada" sin que le preocupe patear a su amo, toda su familia y todo desgraciado que se le ponga por delante.
Posiblemente el problema sea mio, al no entender que fuerza y delicadeza no puedan ir unidos (como los neumáticos Goodyear), pero una cosa es la delicadeza y otra la gilipollez.
Puede ser que en alguna vida anterior de templario (ahora que todo dios ha sido templario), una de estas bestias, me propinara una coz y me partiera la mandíbula o las pelotas... y de ahí esta aversión.



1 comentario:

  1. Buenisimas las fotos, parece que tuvieran las patas quebradas...excelentes fotografias, felicidades!!!

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