lunes, 21 de julio de 2014

Una ISS lejana


Aquí la foto más lejana que he hecho hasta la fecha de la ISS (Estación Espacial Internacional). Una secuencia de 15 fotos apiladas donde se aprecia su trayectoria de derecha a izquierda.

1580 km que para hacernos una idea, salvando la atmósfera y curvatura terrestre, sería como haber fotografiado el estadio de fútbol del Nápoles desde Madrid.
Queda lejos de cojones y mucho más para alguien que odia el fútbol.

Normalmente busco tránsitos más cercanos, no superiores a los 700 km, ya que a partir de esa distancia es muy difícil sacar detalle. La ISS actualmente orbita a una distancia  entre 413,2 y 420,5 kiómetros sobre el nivel del mar, así que para poder conseguir un tránsito (solar o lunar) cercano es necesario que este suceda lo más próximo al cenit. A medida que vayamos bajando el telescopio de esos 90 grados del cenit, la ISS (aunque siga orbitando a la misma altura) estará más alejada de nuestro lugar de observación.  Y este alejamiento se irá incrementando cuanto más próxima al horizonte se encuentre.

En este caso, la Luna se encontraba a tan solo 9º sobre el horizonte y es por este motivo la enorme distancia (su pequeño tamaño). Así como la pobre calidad de imagen debido a que también se incrementa la cantidad de atmósfera que los fotones deben atravesar.
Por otro lado utilizando otro tránsito lunar reciente, he hecho una comparativa tanto de la lejanía de la Luna como de la ISS. Superponiendo las dos fotografías realizadas con los mismos aumentos, podemos observar tanto la variación del tamaño lunar, como de la ISS según sus distancias. 

viernes, 18 de julio de 2014

La Gata de Madrid


    Estaba trabajando con el ordenador en plena oscuridad y a altas horas de la madrugada cuando oí como el estor de la ventana abierta se movía dando un golpe seco.
Me levanté y fui a mirar. 
Ha debido de ser la brisa, me dije, es de agradecer con este buen tiempo (CALOR INSOPORTABLE). Las chicas dormían y la oveja que nos vendieron como perro también. Así que volví al estudio a continuar peleándome con el nuevo sistema operativo de MAC.

    No pasarían más de 20 minutos cuando volví a oír otro extraño ruido; alguien se ha levantado¿?... pero no,  todos dormitaban a pierna suelta y la oveja que nos vendieron como perro refrescaba sus pelotas sobre el suelo de terrazo del armario como es habitual.

     Ya con el tercer sonido extraño, me dispuse a escanear la casa, escoba en mano. Mi paranoia era que las cucarachas de este año, hubieran mutado de tal forma que su peso se multiplicara por diez. Por un momento temí por la vida de mi familia y la mía propia.
     Encendí la luz del estudio, taller, garaje, cueva... y en una secuencia que me recordó mucho a Alien (el octavo pasajero), algo se cruzó rápidamente en mi camino. Pero nada más lejos... mi tipito en calzoncillos con una escoba, no se asemeja en nada al de la teniente Ripley (Sigourney Weaver) en braguitas y con un lanza llamas. Y lo que debería ser un Alien asqueroso, era un lindo gatito... bueno, gatita.

    Mi primera reacción fue la de vestirme, pero no por pudor ante la gata si no para abrir la puerta de la calle y echarla. Pero al ver su raza tan exótica y lo dócil que se volvió en el momento de cogerla, me di cuenta de que aquel minino se había escapado de alguna casa. Decidí esperar al día siguiente y ver lo que hacíamos para buscar a sus dueños.

     Por la mañana después de la eufórica presentación familiar, sobre todo con la oveja que nos vendieron como perro, salimos a preguntar por el vecindario sin resultados concluyentes. 
Al medio día decidimos acercarnos al veterinario para ver si el animal tenía chip... pero nada. Aprovechamos para comprarle algo de pienso, ya que nuestro ofrecimiento de sardinillas Hacendado no pareció gustarle en absoluto... se le veía muy fina y no es para menos... su raza Snowshoes es tan selecta que ni los propios licenciados de veterinaria la conocían.

     Ya a la tarde y después de consultar con todos los amantes de los animales de la zona, decidimos colocar carteles. Diseñé algo sencillo y directo, en formato A5 apaisado:
 Encontrado gato 
raza SnowShoes
Nº teléfono. 

     Para la tipografía elegí una Arial Black para el enunciado y Arial regular para el Nº de teléfono. Algo muy minimalista pero con mucha más clase que otro cartel, también colocado por el barrio, de un "loro perdido de cabeza roja y cola gris" en una horrible "Apple Chancery" y en cursiva.  Y es que aunque los momentos sean tan dramáticos, nunca deberíamos perder la compostura y menos el estilo.

     Habían pasado unas 24 horas y yo había congeniado a la perfección con aquella gata sintética, su horario era nocturno y quizás por eso me había elegido a mi. Se afilaba las uñas con sutileza en el respaldo del sofá IKEA y cuando me ponía a trabajar andaba cual duende entre teclados, ordenadores y material fotográfico. Tenía ya su lugar predilecto en mi taller... entre los cascos de moto y en todo lo alto. 
     Cuando empezábamos a dar por sentado que aquello era uno de tantos abandonos veraniegos, recibí una llamada muy certera en la descripción y momento de la desaparición, así como en la alegría de los interlocutores al confirmárselo.
     Para asegurarme les pedí que, antes de entregarles la gata, me tendrían que mostrar una foto de la misma. Algo muy simple y más efectivo que si fuésemos nosotros los que divulgásemos la foto... 
...y su dueño apareció a los pocos minutos por la puerta; Sofocado y con la mirada perdida me mostró en su móvil a la gatita, la misma que no le hizo ni puto caso en el momento que se la entregué en sus brazos.

     Aunque no lo reconocí, tuve un ligero nudito de garganta. Y es que siempre he tenido debilidad por las gatas de Madrid, por su belleza, sutileza e independencia... y ella también lo sabe. 

miércoles, 16 de julio de 2014

El tamaño aparente de la Luna


Lejos de querer crear imágenes engañosas, el tipo de fotografía que realizo suele ser muy fiel a los cielos que me encuentro. Sin procesados especiales y partiendo el 99% de las veces de una única fotografía.

Aunque suelo trabajar mucho las panorámicas de gran campo, en ocasiones también me gusta jugar con las perspectivas que te ofrece un telescopio y sus grandes aumentos, ya que esto me permite obtener fotografías que sorprenden al espectador y que a veces incitan a pensar que se trata de un fotomontaje incluso a los más doctos en la materia. Por otro lado el mostrar Efemérides Astronómicas enmarcadas por un paisaje terrestre creo que acercan mucho más al espectador al maravilloso mundo de la Astronomía, mi búsqueda de este tipo de imágenes solo tiene un afán de divulgación (dentro de mis escasos conocimientos) intentando no descuidar la belleza de la fotografía en sí. Mostrar a la gente que no es necesario tener un observatorio profesional o viajar a Atakama o Canarias para disfrutar de un cielo estrellado y que cualquiera de estos amaneceres de Luna se pueden disfrutar desde cualquier lugar.

Esta Luna llena puede conducir a engaño por la sencilla razón de la gran distancia a la que me encontraba de las 4 torres de Madrid; estaba muy cerca del Escorial, en la ladera del Monte Abantos. Unos 40 km en linea recta que ya hacen difícil distinguir las torres a simple vista, pero que con la ayuda del telescopio me acercarían mucho más a ellas. La Luna aunque se vea más grande, seguirá  manteniendo el mismo tamaño que si recortamos una foto con "óptica normal". No es que sea más grande, si no que son las 4 torres las que se ven más pequeñas al encontrarme tan lejos de ellas. Este juego de perspectiva según la distancia a la que se encuentre el horizonte es lo que engaña a nuestro cerebro haciéndonos creer que la Luna es más grande cuanto más cercana al horizonte se encuentra y más aún si este horizonte  posee algún elemento que nos de una escala humana como puede ser un elemento arquitectónico en este caso.
A continuación coloco algunos ejemplos del incremento del tamaño de la Luna según la distancia a la que se fotografíen las 4 torres de Madrid. En definitiva no deja de ser un recorte de nuestro campo visual según a la distancia que nos encontremos.

Agradecer la confianza y atención que el Planetario de Madrid ha depositado en mi y mi trabajo y eximirlos de cualquier responsabilidad que haya creado alguna confusión con mi fotografía.






miércoles, 2 de julio de 2014

Los montes de Viveiro


   Es una zona difícil en cuanto a climatología, pero eso es lo que hace especial a cualquier paisaje... esa gama de verdes hay que pagarla de alguna forma y aquí el cheque al portador se traduce en ser uno de los lugares más lluviosos de la península.

   Engancha perderse por estos montes frondosos en su mayoría plantados con árboles extraterrestres, saturados de humedad y siempre con la incertidumbre de si el cielo se nublará o tardará mucho en hacerlo. Aveces son claros que tan solo duran unos minutos y eso echa por tierra cualquier proyecto preconcebido. Otras, las que menos, el cielo se abre solo para ti y te obliga a cambiar los planes en el último momento sin tener nada claro. Es divertido porque nunca logras lo que andas buscando pero en ocasiones lo que consigues supera tus expectativas. Una especie de fotografía colateral que te obliga a repetir los mismos lugares porque siempre son diferentes y lo que ayer era una roca, hoy es un manto de musgo. Y donde había una corredoira hoy no se atreve ni a pasar el jabalí. Y allí donde ayer podías colocar el trípode, hoy te cubren los toxos e xetas hasta el alma ... todo está vivo y de noche se ve mejor.




    Seguiré, siempre que me sea posible, dejándome engullir por estos montes oscuros y observado por los ojos brillantes del raposo para que saque sus propias conclusiones. Que el movimiento burlón del corzo no me deje enfocar su cornamenta entre matojos. Continuaré pateando los senderos aún a riesgo de toparme con aquella Santa Compaña buscando un sustituto portador de su farolillo. Antes de que más farolas me roben la noche y otros muchos "faroles ecológicos" con forma de ventilador me roben estos montes.



domingo, 8 de junio de 2014

de los errores se aprende



Como "no hay peor error que el que no se reconoce", aquí va uno de tantos de los que cometo. Considero que el mejor aprendizaje casi siempre parte del error y sirva esto para cualquier animal, racional o no.

Y todo sucede a raíz de una fallida foto de la Vía Láctea. 
Resulta que tengo un trípode que en climas fríos y húmedos su rótula se afloja y si no has apretado lo suficiente sus mandos, puede llegar a rotar por el propio peso de la cámara. Lo hace tan lentamente que a oscuras el giro es imperceptible y la sorpresa te la llevas al ver la foto una vez realizada. El giro provoca un trazo en las estrellas muy similar a los que se producen en una larga exposición por la propia rotación terrestre.
Esta foto de solo 30 segundos, es uno de esos errores que no quise borrar en el momento de verlo y me esperé a llegar a casa para poder apreciarla mejor en el monitor; me resultaba extraño y bonito que la Vía Láctea hubiera quedado tan bien registrada. 


Sí. Las semejanzas a una foto circumpolar son tremendas con la "pequeña" diferencia de que aquí lo que debería ser la Estrella Polar o Cruz del Sur es casi el centro de nuestra Vía Láctea... aunque "un poco" más abajo. Concretamente el centro de esta falsa circumpolar, sería la estrella Lesath y Sahula que dicho así queda muy técnico y que en realidad se trata de las dos estrellas que forman el aguijón de la constelación de Escorpión.
La casualidad hizo que me picara la curiosidad y nunca mejor dicho... me surgieron tres grandes dudas:

¿Sería posible que nuestro planeta pueda acabar con su eje de rotación señalando a esa zona?
Según la Precesión de los Equinoccios, no. Para definir Precesión tenemos que imaginarnos el movimiento de una peonza "cansada", su eje de rotación deja de ser vertical y empieza a describir círculos. Pues nuestro planeta tiene ese movimiento cíclico; cada 25.776 años describe con su eje una circunferencia completa. Así que si hoy tenemos como referencia de nuestro polo norte geográfico a la Estrella Polar  dentro de unos añitos (hacia el año 14.000) nuestras fotos circumpolares estarán protagonizadas por la estrella Vega. Eso es lo más "al sur" que podrá llegar nuestro eje de rotación terrestre, para los que estemos aquí. 

¿Sería posible realizar esta fotografía desde algún planeta de nuestro Sistema Solar?
Curiosamente  sí, existe uno.
Se llama Urano y su eje de rotación está tan extrañamente inclinado que una circumpolar desde allí sería muy parecida a esta. Con la salvedad de que el Sol entraría en plano y nos tendríamos que haber desplazado a algún punto (de su hemisferio norte) cercano al ecuador para que el centro de la esta circumpolar estuviese tan bajo en el horizonte.

Y viendo brillar aquella lejana luz sobre el embalse me surgió la última gran pregunta:
¿Sería posible seguir habitando un planeta con estas características?
Pues ahí ya no llego y pasopalabra al gran Daniel Marín.

Sin duda de los errores se aprende un montón, mi gran desdicha es que mañana ya lo habré olvidado todo, exceptuando lo de comprar un trípode nuevo. Cuando tenga dinero :(

miércoles, 4 de junio de 2014

tengo una Full Frame y se llama D610


Llevo unos días disfrutando a tope de la fotografía con mayúsculas y creo que ha llegado el momento de hablar de las bondades de mi nueva cámara Full Frame Nikon D610... que conste que lo haré desde un punto de vista objetivo y recordando que, como siempre digo, en fotografía: la cámara no importa, importa el fotógrafo.
(Y una mieeeerda como una olla)

Su tacto y acabado son inmejorables la cantidad de botones que tiene es similar a la de un acordeón con una minitele en la parte de atrás pero sin caer en la horterada (María Jesús). Cada día descubro uno nuevo, es más que probable que no llegue a saber para que sirven todos pero nunca está de más ir de sobrado por la vida y para muestra un botón.
Su tamaño y peso son ideales, habrá quien le guste más el caballo grande y le meta un grip y es que hay gente muy ostentosa. 
Procuro ponerme camisetas claras  sin demasiado escote para que su gama de negros destaque sobre mi pecho bien depilado, aunque he de decir que el otro día con una camisa gris oscura y pantalón de pinzas negro la cosa ganó muchísimo en elegancia, sobre todo esa distinción lejana que le da el ribete y logotipo amarillo de la correa . Para combinar el conjunto, le coloqué un 70-300 con parasol con todo el zoom extendido y de esa guisa me fui a la actuación de fin de curso que mi hija daba en el cole.
¡Qué estampa!. Allí, rodeado de manos alzadas con móviles, compactas y videocámaras del chino mientras el menda lerenda marcaba territorio con una Full Frame en modo ráfaga, complementada con un pedazo de pepino que nos convertiría en el centro de atención del salón de actos. Incluso me solté la melena ya que me da un aire más bohemio y aunque es posible que tenga que hacer algo de dieta (las navidades y carnavales es lo que tienen),  la cámara me queda como un guante. Intenté probar a tirar video, pero no se que mierda de botón del menú estaba mal y no salió nada... por supuesto que guardé la compostura y ninguno de los allí presentes se percató, ¡Faltaría más!. Tampoco hubiera hecho gran cosa ya que solo tengo dos tarjetas de 32 megas que venían con la tablet del MARCA y viendo la cantidad de memoria que necesita, es seguro que el tiempo de grabación no fuera más allá de 4 ó 5 segundos de duración... pues si no hay memoria siempre nos quedará el recuerdo.

Antes me escondía acomplejado, pero ahora me paseo por la calle como un caballero de los de adarga antigua. Me encanta verme reflejado en los escaparates y notar por el rabillo del ojo como la gente me mira corroída por la envidia. Sobre todo los infelices del formato con factor recorte... dios los acoja en su seno. Sé de buena tinta que lo que quieren es entablar conversación (como cuando te hacias amigo del matón del cole), pero para hablar conmigo o vienes con una Full Frame o aquí no metas ruido con tu mierda de cámara... y en cierto modo los comprendo, pero yo en el fondo lo hago por ellos; Porque como les mencione la cantidad y densidad de megapixeles tipo brownie que tiene mi Full Frame,  más de uno caerá en depresión... y paso de cargar con algo así en la conciencia,  soy muy sensible... pero no tanto como mi Full Frame que a 6400 ISO ni se inmuta.
Voy a todas partes con ella colgada, excepto cuando me ducho o estoy friendo panceta (salta mucho aceite aunque no tanto como en la anterior D600). Se hace duro separarse un solo instante ya que la sensación de llevarla colgando siempre me reafirma como hombre... que cojones, me reafirma como un gentleman, el roce de su correa bicolor sobre mi fornido cuello es difícil de describirlo con palabras. Es posible que sea un placer comparable al que siente el torero cuando se roza desnudo con el toro haciendo la Luna. O cuando la Reina de Inglaterra te roza con su espada para nombrarte "Sir". Incluso es posible que supere el placer de poder tirarse un pedo en gravedad cero, pero sin efectos secundarios. 

De cuando en cuando tiro alguna foto para justificar la inversión, pero realmente los placeres de una Full Frame solo los conocen aquellos afortunados que puedan poseerla... y lo sabes.

Mi mejor captura de la ISS hasta la fecha

Capela Monte Castelo (Viveiro)

Putas amapolas

Milky Way, Saturn and Mars

Vía Láctea y Luna
Vía Láctea

Casiopea, Venus y la Luna entre los Piscis

Perro negro
código de perros

Doble Arco Iris sobre cementerio

Flower Power
Luna, árboles y gamos

martes, 20 de mayo de 2014

la Patrulla Águila


Me ha dicho un amigo que es la Patrulla Águila.
Por accidente me tocó ver una de sus exhibiciones y es realmente impresionante... la cantidad de combustible que son capaces de consumir a costa del contribuyente. 
 Aunque esta no es la mejor foto, sí muestra algo curioso en su parte derecha inferior; se trata de seis OVNI que imitan la formación de los aviones caza.
Dicho así, mola mazo... pero en realidad es la propia sombra de los aviones proyectada en una nube más baja.