viernes, 26 de mayo de 2017

El Mecano (ISS) sobre la Puerta del Sol

Con aquella cancioncilla de Mecano en la mollera, ajustaba 5 minutos antes de la cuenta atrás, trípode y cámara, cuando unas nubes negras hicieron acto de presencia. Junto a marineros, soldados, solteros, casados, mi amante, andantes y algún que otro cabrón borracho, que hizo despertar lo mejor de mi para  acabar voceando a grito pelado sobre el Kilómetro 0.  Y es que cuando se trata de la ISS, sobran las bromas, las nubes negras, el humor del negro por muy hombre de color que sea y los fallos de la tarjeta Sandisck Extreme. 

A pesar de todo esto y gracias al apoyo de mi mujer, pude registrar unas tímidas estrellitas, un Júpiter a punto de dar las campanadas, y el trazo luminoso de este mecano: La Estación Espacial Internacional en el lugar más contaminado por la luz artificial que tiene España. Eso, según los entendidos. 

lunes, 24 de abril de 2017

conducir con cámara

Por accidente, he visto un anuncio de un coche que tiene cámara y no es frigorífica. Sí, ya se que hay algunos que tienen cámaras desde hace tiempo, de hecho, le recomendaba a un amigo hace unos días, que podría hacer capturas de su cámara trasera con un sorprendente ultra gran angular;  con algo de aberración cromática en los bordes, eso sí. Lo tendría complicado para los contrapicados de la Vía Láctea, pero todo sería buscar una rampa e irlo girando con algo de maestría para componer panorámicas. La estabilidad, si no nos olvidamos del freno de mano, está asegurada y es un manfrotto que te ahorras.
Pero lo que diferencia a éste del anuncio de los demás coches con cámara, es que la suya, ¡puede hacer fotos ya! ¡directamente!. Acojonante… la inventiva  que tienen ciertos publicistas, diseñadores e ingenieros. Estoy seguro, que más de uno se lo comprará por ese motivo para no tener que cargar con la pesada réflex que le pidió a los Reyes Magos. Con un complemento así, es posible que llegue a ser coche del año, como aquel del citiritione… ¡qué pasada el ciritione!…, y no hablo de la aceptación que están teniendo desde hace años Kona y Pixo en Galicia… ¡carallo!. A mi me hacía ilusión tener un Pajero, pero como llegó niña, nos metimos a un Picasso; siempre más imaginativo.
Pero lo de tener una cámara de fotos permanente (creo) en el salpicadero, es algo que no sé como hemos podido vivir sin ello hasta ahora. Porque las de vídeo son diferentes. Para ver como cosen a balazos a un poli de USA o algún ruso que caza un asteroide están bien, pero es que a mi el vídeo… como que no me acaba de llenar,  bueno solo los discos duros.

Joder, con algo así, casi seguro que tendría el parabrisas siempre limpio. 


Pues me ha entrado el gusanillo de tal forma, que me he colgado la cámara al cuello y he salido a callejear con la moto por los Madriles. No comento el sistema de disparo, porque es posible que lo patente para crear la primera moto con cámara de fotos. Aunque las muestras son a blanco y negro por aquello de que es más artístico, la cámara es a todo color y tiene buena resolución cuando se sabe usar. Estoy en ello.

jueves, 20 de abril de 2017

pintando para la TV

De estos trabajos curiosos que a veces surgen…

un mural que se hace algo "latoso" a pincel sobre ladrillo. Y es que al intentar perfilar sobre un relieve tan pronunciado la botella y logo de Bezoya, en cierta forma, uno acaba hasta la mismísima rima fácil. Pero contento y sorprendido con el resultado final en televisión; ver dirigir este anuncio publicitario por el gran Catxo López, ha sido toda una experiencia.

martes, 11 de abril de 2017

Cuaresma astronómica

ayer, la Luna llena que marca la Semana Santa, quiso salir en compañía del planeta Júpiter.
De estar haciendo cálculos para una foto de esta conjunción a unos 500km, la cosa pasó a ser más comedida y se quedó en un mero registro a 5 metros a las puertas de casa. Es lo que tiene ser un pobre diablo… todo se vuelven tentaciones contenidas por los bajos presupuestos. Pero como mi lema es hacer de tripas corazón, siempre nos quedará un espacio en la tarjeta (SD) que compensa el agujero de la otra tarjeta magnética.
Lo que debería ser, una sesión fotográfica normal y en la más agradable soledad, desembocó en una charla astronómica con un grupo de vecinos que por allí se acercaron. Siempre he dicho que no soy un gran conocedor del cielo, pero con el paso de los años, hasta al más zoquete, se le van quedando ciertos conceptos en la mollera que son un buen recurso narrativo. La Luna llena en una conjunción tan vistosa, el espectacular flare de un satélite Iridium y una observación (solo fotográfica) de la Nebulosa de Orión, dieron pie a una amena charla que creó mucha curiosidad. Y la cosa parece que funcionó ––sin hablar de fútbol, política o el último cotilleo de Belén–– hasta el punto de que alguien quería apedrear alguna de esas farolas que nadie necesita y todos pagamos.  Una vecina se postró en su balcón hasta altas horas y otro se iría buscando ofertas astronómicas por el Wallapop. 
Joder, ¿cómo es posible que algo tan sencillo, barato, sano y didáctico como mirar al cielo pueda gustar tanto a la gente? y siendo así, ¿por qué cojones se quedan en sus casas papando la publicidad y lavados de cerebro de su cataplasma plasta?


La Astronomía, entre otras cosas, nos muestra que no solo de carnaza vive el hombre y qué mejor momento que aprovechar lo poco que queda de Cuaresma para salir a cielo raso; con o sin cura, la humildad está asegurada.

martes, 4 de abril de 2017

la ISS de día

lo había intentado sin mucho éxito en unas 5 ocasiones y con unos pésimos resultados en alguna más. Muchos kilómetros de ilusiones y sinsabores recorridos, pero que sin duda han aportado un enorme aprendizaje; incluso en fotografía. 


La Luna es siempre fascinante, aunque sobre azul, pese al menor contraste, siempre me ha gustado más. Quizás sea eso, no llegar al negro profundo que da la noche, hace de estas fotos, junto con las de Luz Cenicienta, mis preferidas. El azul aporta esa dominante tan familiar y terrestre a algo que no lo es. La dificultad en este caso, es que el Sol todavía está presente y esto suele perjudicar en la definición, iluminando de refilón todas las inmundicias de nuestra atmósfera. La falta de práctica, había hecho que me olvidara de lo complicado que es enfocar con todo el bacalao solar petando de lo lindo. Se me olvidó aquel enfocador casero y los escasos 10 minutos en los que tuve que montar todo el equipo, tampoco dejaron tiempo a la improvisación. Ni un triste árbol a menos de 100 metros que me permitiera cobijar de los rayos de Lorenzo para un enfoque más cómodo, el coche no es buena opción. Por ese motivo, no tuve valor a meter más aumentos, y eso… no me lo perdonaré jamás Carmena. Aunque es seguro que la hubiera cagado.


Pues he aquí un pase diurno de la ISS sobre la Luna; el reflejo más brillante pertenece a una de las dos secciones de los radiadores. Los paneles solares no son visibles debido a su orientación hacia el Sol, casi en perpendicular a mi plano de visión.


No logré verla a simple vista a pesar de una magnitud de -3.5 según Calsky. No descarto que observando algo más relajado, sin la presión de la foto, pueda observarse a ojo descubierto; pero si ya es difícil distinguir a Júpiter y Venus a través del cielo azul con magnitudes similares, la Estación se hace más complicada por su rápido movimiento. Sin una referencia como la Luna, creo que imposible para la mayoría de los mortales.

miércoles, 22 de marzo de 2017

CaMaleta y puerta


Como un viajero en el tiempo desfasado, sigo guardando recuerdos del futuro en mi CaMaleta estenopeica. Quién le iba a decir a estas cuatro tablas,  que décadas después reposarían en las calles y rotondas más transitadas de Madrid, a la caza pausada de fotones de luz. No deja de ser un ejercicio que siempre sorprende a propios y a extraños. Las miradas de incredulidad y preguntas curiosas, siempre van ligadas a cualquier sesión, por lo que procuro elegir las horas del día menos concurridas pero donde la luz sea la más apropiada; una utopía en la Ciudad de Villa y Corte.  


No sé muy bien porqué, la forma más básica para registrar una imagen siempre te aporta cosas nuevas y resulta irónico que estas fotos con cierto aire onírico, incluso atemporal provocado por la suavidad de enfoque, viñeteado y la larga exposición, te devuelvan a la realidad o al menos te la recuerden. En una época de 300 puntos de enfoque y obturaciones mil en ráfaga, salir con una sola foto en "la tarjeta" te hace saborearlo todo más intensamente. Una buena forma para despertar ciertos sentidos adormecidos por el hipnotismo digital y los automatismos. 
CaMaleta en acción

domingo, 5 de marzo de 2017

la Luna llena y la Semana Santa

La de cosas que te encuentras en los disco duros ya olvidados.
Esto pretendía ser un cartel de Semana Santa para un concurso con el que no tuve mucha suerte.
Esas constelaciones inventadas, con el paso de los años cantan mucho y, claramente, esa Luna "pegada"… no hay excusa de doble exposición que la salve. 
Es lo bueno de la pintura, que puedes olvidarte de ser fotógrafo, de las altas luces, hiperfocales, ruido a ISO alto y un largo etc.
La pintura puede cubrir mis carencias como fotógrafo, básicamente como utilizan muchos el Photoshop pero manchándote las manos. Aunque nunca estoy contento con lo que pinto ––mucho menos con una retrospectiva de 7 años–– esta aerografía me viene de perlas para representar el protagonismo que tiene la Astronomía en muchas de nuestras celebraciones del calendario. Algo que las antiguas tradiciones religiosas en un claro afán por maquillar celebraciones paganas, diluyeron por completo hasta nuestros días, haciéndonos olvidar la importancia y belleza que tiene mirar también al cielo, fuera de las iglesias. 


En este caso, la primera Luna llena después del 21 de marzo (equinoccio de primavera en el hemisferio norte) señala el domingo siguiente como Domingo de Resurrección, dando fecha a la Semana Santa y, a su vez, a otras celebraciones del cristianismo.