miércoles, 8 de noviembre de 2017

fotos con lente de hielo

motivado por los recientes resultados de las lentes de hielo para fotografiar la Luna, decidí desempolvar mi CÁMARA BESTA para ver como se comportaba la imagen de una lente tan tosca y fría en gran formato. Las proyecciones de comprobación al tallar y "pulir"la lente, me habían despertado interés por su círculo de imagen y qué tal se vería este, en formatos más grandes y menos exigentes que el de un sensor de 35 milímetros.
La dificultad de mover una cámara de semejante tamaño, limita bastante; desde el enfoque hasta el encuadre y el motivo, es el que me brinda la calle. Así que aproveché la luz de la mañana para utilizar el portón de mi taller como telón, dejando la lente en el umbral (sin hablar de su libro) y trabajando desde dentro con más oscuridad y alevosía.
De esta forma las proyecciones en la pantalla de enfoque de la Besta, se verían con un mayor contraste y gama tonal. Por otro lado, no pasaría tanta vergüenza cuando me vieran los vecinos y si tengo que dar una explicación... me quedaría sin lente.


Son proyecciones fotografiadas con mi cámara digital, sobre papel vegetal 18x27 cm la fotografía más "fina"
y una plancha de acetato de lijado "escarpado", que forma una imagen de 55x60cm aproximadamente.
Oye… no es un Carl Zeiss, pero tampoco vamos pedirle unas buenas peras a Luis, si además hace helada.

Lo gracioso y divertido, es ver como te puede salir un 600 mm de focal y pasar a 300mm en lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks...

...y en vez de fingir, o prepararme otra lente de hielo, me dio por reír.

martes, 7 de noviembre de 2017

te se queda cara GILISS

Es un momento de incredulidad como diciendo… espero a que de otra vuelta y ya la pillo. Pero sabes que no puede ser, se te escapó. Es más, no volverás a encontrarte en la misma situación nunca y es posible que pasen meses hasta otro tránsito similar, pero nunca será como el que has perdido. Como en Galicia, NUNCA MAIS volverá a repetirse ese momento... será otro.

La ISS no se para a posar para ti, por más que tus cálculos hayan sido durante horas y el desplazamiento de 200 km por la ancha Castilla. Por más que tu experiencia en este terreno sea tan dilatada como tus pelotas al ver como te roban esas mismas fotos en los medios, bajos y altos.  No sirven excusas, ni hacer pucheritos, la has cagado. Y a lo echo, pecho.

Para el que nunca haya realizado este tipo de fotografía, le explicaré que, es una sensación muy similar a cuando un radar de la DGT te pega el fogonazo, solo que a la inversa. Porque, al contrario que la ISS, ninguno deseamos "la foto" del radar. No hay marcha atrás, de nada sirve decelerar, te han cazado y lo sabes.

 Me cago en su puta madre!!!!

sábado, 4 de noviembre de 2017

Luna de hielo

No, la foto no dice mucho.
Pero aunque pueda parecer pretencioso, es posible que sea la primera foto de la Luna hecha con una lente de hielo. Y recalco lo de "es posible" porque, por internet, no he encontrado ningún dato sobre la realización de una fotografía similar.
Toca perfeccionar mucho la técnica y, sobre todo, esperar noches más frías para que las lentes no sean tan efímeras.

En cuanto consiga unos resultados más "satisfactorios", publicaré más datos.

domingo, 15 de octubre de 2017

la mierda extraterrestre


Lo sé, un título atrayente por lo escatológico y sugerente por lo (JJ) beneticiano.

Cuando hablamos de extraterrestre se nos pasan por la cabeza multitud de conceptos cinematográficos, televisivos y novelescos que para nada, o muy poco, obedecen a la realidad; excepto cuando se trata de las saga Aliens o si te fijas detenidamente en el rostro de Pedro Piqueras. Lagarto, lagarto. 

Como relataba en una de sus aplastantes frases, el Doctor en ufología y ciencias problemáticas o para-anormales, Sir Miscko Jonnes: 

"la verdad, está ahí fuera y hoy me toca barrer".  



Y así es. Tan solo has de limpiar el alféizar de tu ventana o sobre el tejado de tu casa o edificio, para descubrir que parte de esa mierdecilla, polvo acumulado, es materia extraterrestre.  
No, no es broma.
Se calcula que cada año caen sobre nuestro planeta unas 10 toneladas de meteoritos; los meteoroides que llegan a tocar tierra (o mar) y que oscilan entre los 10 cm y un metro de tamaño. Pero la mayor cantidad de materia extraterrestre proviene de los meteoros; que son también meteoroides que no llegan a tocar tierra al "desintegrarse" en nuestra atmósfera por su menor tamaño, ángulo de incidencia u otros motivos que desconozco. Y es que esa "desintegración" no es total y suelen quedar restos de su combustión y composición en forma de granos de polvo que, tarde o temprano, acabarán por caer atraídos por la gravedad y, en ocasiones, ayudados por la precipitación atmosférica.


Lo sorprendente, es que si sumamos el peso de toda esta micro materia ––imperceptible para nuestros ojos–– tendría un peso en torno a las 100 toneladas; granito arriba, granito a bajo. Algo que sin duda, es bien encajado por nuestro planeta cuando es en cómodos plazos de entrega y mucho mejor, cuando lo hace en forma de lluvia de estrellas; un autentico espectáculo de lo más deprimente ––si hacemos caso a cualquier expectativa de algún medio de información no especializado, ya que una cadencia de 2 meteoros por minuto, suelen venderlo como fuegos de artificio––.

Así que cada vez que barras tu terraza, balcón, alféizar o limpies la canaleta, pizarra o teja de tu tejado, recuerda que  es posible que una pequeña parte de esa mierdecilla, haya recorrido millones de kilómetros por el espacio antes de acabar en tu recogedor. Polvo somos.


NOTA. esto que cariñosamente defino como mierdecilla, puede rebasar el precio del oro al peso cuando se trata de meteoritos de gran tamaño y de procedencia y composición "exótica". Siendo un material verdaderamente valioso, no solo para coleccionistas sino también para la Ciencia en su estudio del Cosmos. 

lunes, 9 de octubre de 2017

Ronsel de Pléyades

Parece que fue ayer cuando las Pléyades (Las Siete Hermanas ou Sete Cabritiñas) me atravesaron para despedirse, pero ya vuelven a estar en nuestras noches. No confundir la foto con una lluvia de estrellas, como muchos medios, es un simple trazo del recorrido estelar durante media hora. 


Hacía frío y me costó encontrar la cámara perdida entre la vegetación y oscuridad.


lunes, 2 de octubre de 2017

Bad Moon Rising


como la política, la refracción atmosférica, tiende a confundir al personal sobre lo que estamos viendo.
La primera es una prolongación de los diferentes estratos económico-sociales y la segunda, se debe a cambios de temperatura en los diferentes estratos de la atmósfera.

Fenomenología óptica al fin y al cabo que, sin pretender mermar su belleza, no sirven más que para disfrazar la realidad. Entiéndase por realidad, aquella que atañe al progreso y conocimiento.

Seguimos a años luz de entender que una bandera tan solo es una venda en los ojos que nunca te dejará ver el horizonte. Por ellas se han cometido las mayores atrocidades de la humanidad. De ellas se han aprovechado los mayores tiranos.
Moonrise es como se denomina en inglés al amanecer de Luna u orto lunar. A mi, Moonrise, siempre me ha recordado a las patatas fritas Risi y su logotipo sonriente, como la Luna de la foto. ¿O era Matutano?

domingo, 17 de septiembre de 2017

La ISS cruzando el Sol

de estas cosas que hay que hacer porque sabes que esperar para mejorarlo, es posible que acabe con el proyecto sin ver nunca la luz.

Sucedió entre las 11:30 y 12:30 del 5 de septiembre. Al ser muy cerquita de casa, pude contar con la ayuda de mi mujer, quién móvil en mano grabó lo acontecido; preparación, viaje y trance. Un trance completamente zombi con un paisaje poligonero muy en concordancia apocalíptica.
Un problema en las cámaras de la ISS (o transmisión), me hizo imposible capturar el video de la órbita del mismo día; no tengo noticias, pero posiblemente producido por una reciente fulguración procedente de una de las manchas solares. Por este motivo, la edición fue un poco más laboriosa.
La problemática fue encontrar órbitas, ya grabadas y similares, que se acomodaran a las de ese mismo día. Son quizás los planos finales, los más fidedignos, siendo esa aproximación de la ISS a nuestra Península Ibérica, casi un calco de la órbita de ese mismo día 5 de septiembre.

Pedí consejo antes de publicar el vídeo a un grupo de amigos. Fue Fernando Cabrerizo quien me aportó esa cuenta atrás para enfatizar el momento de disparo en ráfaga, un acierto.
Un mero apunte con mala letra que tan solo pretende mostrar el trabajo que hay detrás de cada una de estas capturas; tan iguales para la gran mayoría y tan diferentes y únicas para los que disfrutamos de estos momentos de trance y nerviosismo desazonado.
Un envío a través de esta máquina del tiempo que es el presente, uno de esos recuerdos traspapelados que creo hará mis delicias seniles para reírme a mandíbula batiente; como cuando te topas con un viejo diario o aquella foto con la pandilla de ojos rojos.