miércoles, 8 de octubre de 2014

Panorámicas desde la Luna

Apolo 17 Vehículo Lunar Rover
      Soñaba con ir a la Luna, pero el fin de semana no se presentaba con buenos cielos y tampoco encontré ningún vuelo a buen precio, así que decidí repasar una vez más la galería de fotos de las misiones Apollo. http://www.apolloarchive.com/apollo_gallery.html
Apolo 15 Mr Hadley y VLR
      Se me encendió la bombilla al ver alguna serie de fotografías consecutivas que podrían quedar bien si las procesaba en formato panorámico así que raudo y veloz empecé a descargar las fotos en alta definición y a unirlas con sumo cuidado de no perder la perspectiva.
Apolo 17 Schmitt Módulo Lunar y Rover
      La sorpresa fue mayúscula al ver aparecer estos paisajes, tan bellos como inertes, engañándome a mi mismo que se trataban de viejas fotos de alguno de mis archivos olvidados que por uno u otro motivo nunca procesé. Empecé a descargar más y más fotos llegando por un momentos a tener la ilusión de aquel recuerdo en mi cabeza y me fui a la cama con la misma alegre sensación de haber procesado unos de mis archivos extraviados …con los que soñaría toda la noche.
Apolo 16 Módulo Lunar, VLR y bandera US

        A la mañana siguiente, como todas las mañanas, volví a la realidad... muchas de las panorámicas pululan desde hace años por la red también procesadas por aficionados.
Apolo 16 Estación 1
Apolo 17 Estación 8
Apolo 15 Estación 1
Apolo 16 Módulo Lunar VLR
Apolo16 Estación 8
Apolo 16 Estación 6
Apolo 14 Módulo Lunar y Antena
Apolo 15 Eflank Hadley Delta Crater S. Jorge 
Apolo 15 Estación 6
Apolo 16 Duke Estación 1

lunes, 6 de octubre de 2014

12 Hasselblad en la Luna

    Siempre he sentido curiosidad por saber como se realizaron las fotos sobre la Luna y nunca he encontrado un artículo específico sobre el tema (in spanish) que no fuera más allá del modelo de la cámara y objetivo o el último precio que ha alcanzado alguna en subasta. Así que he decidido después de unas cuantas horitas de trabajo recopilatorio escribirlo yo mismo.

     Aunque se usaron varios modelos de cámaras con diferentes ópticas en las misiones Apolo, las famosas fotos que todos conocemos sobre la superficie de la Luna fueron realizadas con el modelo Hasselblad 500 EL que, aunque hoy nos puedan parecer un enorme armatroste, en su época fue una revolución en cuanto su "reducido tamaño", "bajo coste" y por supuesto su innegable calidad frente a las cámaras de gran formato utilizadas hasta entonces en fotografía aérea, más aparatosas y de un manejo mucho más complicado.
     En apariencia, no dejaba de ser una Hasselblad 500 EDC construida mayormente en aluminio con su arrastre de película y obturador motorizados, a la que le retiraron el visor de capuchón, pantalla de enfoque y espejo ya que a través de la escafandra eran completamente inútiles. Se le daría un recubrimiento de plata exteriormente tanto a los respaldos de la película como al cuerpo de la cámara para mantener una temperatura interna más uniforme, debido a las extremas variaciones que sufrirían en la superficie lunar: 123ºC al Sol y -65ºC a la sombra. 

     Algunos de los diales de control también fueron retirados o inutilizados y el botón disparador se agrandó pasando incluso a tener forma de gatillo en ciertas unidades a las que se les acoplaría una empuñadura en su base. El peso del cuerpo de esta Hasselblad era de 1,424kg.
El objetivo que montaba era un Zeiss Biogon f/5.6 60mm. de 0,922 kg., Diseñado por la propia NASA y construido por la casa Alemana Zeiss para tal evento, su alta calidad y baja distorsión siguen siendo admirables a día de hoy. Podía colocársele un filtro polarizador de giro circular con posibilidades de desmontarse facilmente y en dicho objetivo, salvo el botón disparador, estaban todos los diales de configuración para una correcta exposición:
Anillo de enfoque, de 0,30 cm a infinito. Su giro estaba dividido en tres "retenes" o paradas mediante clicks: cerca, media distancia y lejos.
Anillo de diafragma, de f/5.6 a f/45. (Solo se utilizarían tres f/5.6;f/8 y f/11)
Anillo de velocidad de obturación, posición B (no sería utilizado) y velocidades desde 1 segundo hasta 1/500 la más rápida (velocidades utilizadas 1/125" y 1/250")
a estos anillos se les atornillaría sendas palancas colocadas de tal forma que en su giro nunca llegaran a cruzarse para facilitar el manejo con los gruesos guantes de los astronautas. Al astronauta le resultaba imposible ver estos diales así como el contador (en un lateral del respaldo) de las fotos realizadas y (como para cualquier cosa) tenía que informar a Houston de cada foto que realizaba acompañado de una pequeña descripción, siendo estos los que llevaban el recuento numérico y descriptivo para su posterior archivado.
      La velocidad de obturación se seleccionaba previamente a 1/250 seg. sin filtro polarizador y 1/125 seg. con el filtro puesto y de esta forma solo tendría que atender al enfoque seleccionando la parada más conveniente de los tres clicks (cerca, media distancia y lejos) al igual que con el diafragma, contando los pasos (clicks) mediante su tacto. 
Primer esquema de
instrucciones para la exposición 
Esquema corregido misiones posteriores al APOLO 11
      Cada respaldo llevaba una pequeña pegatina con un sencillo esquema que indicaban la velocidad con y sin filtro polarizador y un diagrama de aberturas según la posición del Sol. Básicamente f/5.6 para sombras/contraluces y f/8 Sol al cenit ó f/11 con el Sol a la espalda. Huelga decir que las fotos más importantes serían realizadas en una secuencia con diferentes aberturas.
respaldo desmontado, puede verse la Placa Reseau
y un cartel que indica que no ha de tocarse
     En su interior se les instaló un vidrio (Placa Reseau) justo antes del plano de la película que marcaba (a modo de plantilla) cada fotograma con 24 crucecitas (2x2 mm. por 0,02mm. de grosor) más una grande en el centro del fotograma que servirían para determinar las distancias angulares (como en fotografía aérea) entre objetos. Este también dejaba impreso un número en la parte baja (parte alta e invertida en la película) para conocer la cámara con la que se había realizado la foto. Realmente la "impresión" de estas cruces no era ni más ni menos que una sombra proyectada sobre la película, por eso en algunas de las fotos sobreexpuestas no son perceptibles así como en zonas en sombra.
       Con este vidrio, al no ser material conductor, surgía un pequeño problema. El arrastre de la película sobre su superficie generaba electricidad estática y al no tener opción para dispersarse: tanto por la falta de la humedad y vacío, como por falta de contacto con partes metálicas como en las cámaras convencionales, se tubo que solucionar añadiendo a dicha placa (en los bordes en contacto con la película y cámara) una fina capa de un material conductor para que la electricidad se dispersara por el resto del chasis de la cámara y no se presentara ningún riesgo de chispas por acumulación. Algo que podría afectar a la imagen con sparks, o lo que que podría ser un problema mucho mayor en atmósferas de oxígeno. 
     Otra de las instrucciones impuestas a los astronautas para minimizar riesgos, era tener que esperar un tiempo prudencial ( 2 ó 3 segundos) entre foto y foto.

Un nuevo obstáculo a tener en cuenta, fue el lubricante que lleva el obturador ya que también tuvo que ser elegido con sumo cuidado debido a que los utilizados comúnmente podrían llegar a hervir en el vacío pudiendo condensar así la óptica o la placa Reseau lo que afectaría negativamente al registro de la imagen o al propio funcionamiento de la cámara.
pruebas con Hasselblad 500 EL
con un 500mm
          A los astronautas se les impartirían muchos cursos intensivos y entre ellos el correcto manejo de la cámara y su mejora de la técnica fotográfica en paisajes similares a los que se encontrarían en la Luna (Nevada, Arizona y Hawai). Se les entregó incluso una unidad de este modelo Hasselbald para su uso personal meses antes de la misión y poder practicar a base de prueba y error en el entorno familiar,viajes, vacaciones…etc.   Encuadrar con el pecho con una cámara sin visor no deja de ser tarea difícil por mucho que un 60mm sea considerado angular en formato medio. Las fotos más populares de las misiones fueron realizadas de esta forma, incluidas panorámicas perfectas de 360º.
        En misiones posteriores al Apolo 15 implantaría una cámara con un teleobjetivo de 500 mm, está tendría que desmontarse obligatoriamente del pecho para poder ser utilizada a la altura de la visión del astronauta para un encuadre más preciso mediante un sistema de "apuntador" de anillos más la empuñadura con gatillo disparador en su base para un mejor agarre. Con este teleobjetivo se realizaron fotografías de formaciones rocosas lejanas para posteriores estudios geológicos. 
A cada cámara se le asignarían dos respaldos (o chasis) que producían una imagen de 6x6 cm sobre película Kodak de 70 mm perforada de diferentes tipos ( B/N 80 ASA, Kodak Ektachrome SO-68, Kodak Ektachrome SO-121, Super Panatomic-X Kodak 2485 y B/N 16.000 ASA) que o bien eran de 160 fotos a color o 200 fotos a blanco y negro. Ambos respaldos poseían una arandela que se sujetaría a un cable del traje para un cambio más seguro sobre la superficie lunar así como para subirlos atados al módulo lunar.
Kodak cortaría y revelaría las primeras fotos de prueba de cada rollo, para tener una primera muestra de color, asegurándose así un perfecto revelado para las fotos importantes.


"Cuentan" que 12 cámaras con sus respectivos objetivos fueron abandonadas en la superficie lunar entre 1968 y 1972, a cambio de traer su (considerable) peso en muestras de rocas. La última cámara abandonada por el comandante Eugene Cernan del Apolo 17, la dejó apuntando al cenit para que en posteriores misiones, según el, se pudiera observar los efectos de la radiación solar sobre el cristal de su objetivo… otros no serían tan cuidadosos y alguno sería mucho más listo.

jueves, 2 de octubre de 2014

sucedió aquí al lao


       Yo no soy de muchos estudios, nunca se me dio bien aprender lecciones escritas. Ni tan siquiera leo los botes de champú cuando descargo los bífidus hiperactivos y debe ser por eso que a mis casi cuarenta castañas puedo presumir de un analfabetismo premeditado y de que nunca he ido a votar. Por el hecho de que es de las pocas cosas que te dan opción a elegir. 
      Y no es que no crea en la democracia ni en la política, es que me tocó nacer en un país donde política, democracia y transición ha sido el nombre del antifaz con el que se taparon y tapan la cara miles de ladrones de guante blanco (a veces cosas peores) que juegan al monopoli con los sueños y sudores de muchísima gente honrada. Protegidos por enormes murallas de jurisprudencia y burocracia construidas, artículo por artículo, por ellos mismos para salvar y engordar sus propios culos y el de sus allegados. Vejando y tratando de ignorantes a la misma gente que paga sus desfalcos y fortunas, la misma gente que en sus casas a duras penas llegan a la cena. A la que han engañado con que el voto es sinónimo de libertad... libertad para elegir al cacique de turno... como si eso fuera a cambiar algo.
         Lo peor de todo esto, es que por más que quieras aislarte en tu propia ignorancia de esta avalancha de inmundicia, siempre acabas enterándote de la última. La mierda siempre huele de lejos... y cuando sale a la luz una y otra noticia de este tipo tus entrañas se corroen porque sabes que solo es la punta de un iceberg que cuando se acabe de derretir nos ahogará a los mismos de siempre... una especie de diluvio pestilento donde, esta vez, las arcas estarán vacías no de animales, sino por animales sin una pizca de empatía hacia sus semejantes.
        Al contrario que muchos ilustres estudiosísimos tertulianos televisivos, escritores y radiofónistas lúcidos en palabras técnicas, estadísticas y demás mierdas, yo no tengo la solución. Pero me parece solo es cuestión de coherencia como saber que las manzanas podridas han de retirarse del frutero, las malas hierbas han de arrancarse del huerto y la gangrena, cuando no tiene solución, ha de amputarse por lo sano.
        En mi anterior entrada sobre Londres, dejaba entre ver cierta vergüenza al no saber desenvolverme en inglés. Pero sinceramente, cuando sentí el mayor bochorno fue al responder varias veces a la pregunta Where are you from?

viernes, 26 de septiembre de 2014

Londres


(escrito el 19 de septiembre del 2014)

       Los ingleses son muy cultos.

       Aquí en Londres hasta los niños de corta edad hablan inglés y eso parece ser un signo de progreso para cualquier país o gafapasta que se precie. Y es que, como otras tantas cosas, nos la han colado haciéndonos ignorantes paletos a los hispano hablantes por no conocer su idioma, mientras ellos de vacaciones en Spain se ponen rojos como tomates escaldados llegando a la quemadura de segundo grado por no saber pedir un Sun Protection Factor 40 y para después del Sol un After Sun. O en otras más tristes ocasiones son capaces de saltar por el balcón a la piscina del hotel porque no saben preguntar por la Exit. 
          Lo que más me ha sorprendido es que una zona tan lluviosa como esta solo tenga una forma para referirse a ello: raining… rain,raining, rain… especifica cojones!!!!  que no es lo mismo salir de casa con un poco de borraxeiro que si cae una treboada. La lengua gallega posee 70 palabras diferentes para definir matices de esa misma rain.  Será aquello de que en la sencillez está la sabiduría ?… ahora entiendo mejor el "to be or not to be… " aunque ser, soy más del "youtube"
          Estaba ciertamente preocupado por venir a Reino Unido sin hablar ni papa de inglés pero he descubierto que la carencia de conocimiento, como cualquier otra carencia humana, siempre se suple con dinero...  no pondré ejemplos porque el que más y el que menos ya tendrá más de un personaje en mente.  Cuando no entiendes lo que te quieren decir, la mayoría de las veces es solo cuestión de sacar el billete más grande y la universalidad matemática se encargará del resto. Inglaterra no es una excepción y pese a lo que digan tampoco se hace un país difícil de entender, excepto cuando hablamos de distancia, peso, temperatura o el fish and chips; patatas fritas con filete empanadísimo de cazón (o vaya usted a saber qué)… Pescanova no le da tanto bombo…
     


        Ahhh bueno, en el tema eléctrico también intentan parecer diferentes, pero profundizando un poco descubrí que realmente se trata de una conspiración para sacarnos más pasta con la venta de adaptadores para sus enchufes. Nada que no se pueda solucionar… sencillo como el mecanismo de un chupachups

     Y es que los ingleses son muy suyos.
     A pesar de hacer casi cualquier cosa al revés del resto del mundo, han tenido los santos eggs de rayarnos también el meridiano de Greenwich (se dice Gruenech) y todos, sin excepción, tenemos que guiarnos por su Happy Hour... que craks!!!
       Pero, bromas a parte, me ha gustado mucho esta ciudad de clima tan humedamente gallego. La educación y civismo son dignos de admirar en sus gentes, donde ni siquiera te planteas tirar una colilla en otro lugar que no sea una papelera. Hubo un momento donde llegué a emocionarme cuando una hermosa moza me pidió sorry sin llegar a rozarme tan siquiera... y no fue por falta de ganas, porque cuando se trata de "sorriar", que al menos sea por algo…oooooh my god!!! 
        En lo que sí me he llevado una cierta decepción es en su famosa puntualidad, la cual se disipa en su propia niebla o borraxeiro cuando hablamos de atascos. 
Mientras escribo estas lineas lo hago en un asiento del aeropuerto al haber perdido el vuelo de vuelta a casa. Y no es de extrañar; desplazarse en autobús en esta ciudad no es una buena idea si tienes prisa y máxime si tenemos en cuenta que toman las rotondas por la izquierda...
         ¡¡Qué cosas!!! si ayer a estas horas disfrutaba junto a mi mujer de un trato de lady and gendelman con cocktail de champan, buen vino y delicatessen (que no hay dios que se las coma) en uno de los edificios más emblemáticos para la Astronomía… un marco incomparable, hoy hacemos vida de indigentes acurrucados en un banco imitación Agata Ruiz de la Parada esperando el próximo vuelo a Madrid... y es que la vida es una montaña rusa.   

sábado, 20 de septiembre de 2014

en los Astronomy Photographer Of The Year 2014




     Este año no dejé escapar la invitación que el Royal Observatory Greenwich me envío para la ceremonia de entrega de su premios a los mejores astrofotógrafos del año (aquellos que han participado en el certamen). 
Mi fotografía "ISS Luna" con la colaboración de Jon Mikel para los datos del tránsito, estaba entre las shortlist  y, aunque no fue premiada, forma ya parte de la selección publicada en el libro APOTY de este año 2014.
     La tarde noche fue muy enriquecedora, empezaría con una recepción con bebidas y "pinchos" a la entrada del planetario y donde ya se podían ver colgadas la selección de fotografías ganadora ocultas aún por una cartulina.  
Junto a Pedro Ré uno de los mejores fotógrafos del Sol
   Allí, en pleno Observatorio de Greenwich, pude charlar en gallego con uno de los reyes de la fotografía solar, el portugués Pedro Ré. Gracias a su amabilidad y simpatía también pude conocer un poco más a las personalidades presentes y tras un par de copas de vino y chapan solo nos faltó acabar cantando un fado o bailar una muiñeira sobre el meridiano.
Stephen W. Ramsden y Alan Traino
      Furtivamente, acompañado por mi mujer, nos escapamos a la parte trasera para echar el cigarrete a escondidas con la complicidad de las paredes de ese edificio tan emblemático para la historia de la Astronomía. Compartiendo fuego con Stephen W. Ramsden (Hightly commended en Solar Sistem) y Alan Traino (propietario de Lunt Solar Systems)... sin lugar a dudas, dos soles.

      La presentación de los premios a cargo de Marek Kukula, Chris Lintott y Chris Bramley (editor de la revista BBC Sky at Night) acompañada de una proyección dentro del planetario no se haría esperar.
La gran sorpresa y alegría fue conocer el Highly Commended que se llevaría el gran Rogelio Bernal en las sección de Cielo Profundo, con una visión espectacular de las Pléyades y la nebulosa de California... (otro día contaré lo calladito que se lo tenía ). Finalizada la presentación, saldríamos de nuevo a la recepción con las fotos ganadoras ya descubiertas y la exposición que luego se abrirá al público en la planta baja del edificio del observatorio. Una anécdota graciosa fue ver (desde el anonimato) como la niña premiada con una foto de la Luna en la sección Young APOTY comentaba con sus padres mi fotografía de la ISS y la Luna... las presentaciones, no se harían esperar.
     Todavía me quedan muchas cosas que procesar de lo allí vivido; pero sé sin lugar a dudas, que este será uno de esos momentos que dejará un archivo imborrable en el disco duro de mi vida.

Video del evento